Medio Ambiente

30×30: el plan para la protección de los océanos ante las numerosas amenazas

30×30: el plan para la protección de los océanos ante las numerosas amenazas

 Es factible diseñar una red de áreas de alta mar protegidas en todo el planeta que sean representativas de la ecología para abordar la crisis que enfrentan nuestros océanos y permitir su recuperación.
“Como nunca antes las aguas del mar están amenazadas por la pesca intensiva, los plásticos y el cambio climático. Es por esto que necesitamos con urgencia proteger al menos un tercio de nuestros océanos para 2030. Nuestra investigación demuestra que esto es completamente posible y que este plan preservará la vida marina, ayudándola a enfrentar la crisis que atraviesan los océanos”
Se basa en un estudio científico realizado por un equipo de expertos dirigido por el profesor Callum Roberts de la Universidad de York para diseñar una red de áreas marinas protegidas para las aguas internacionales. El equipo de investigación incluyó a científicos de las Universidades de York, Oxford, Edimburgo y Salford.
Las aguas internacionales abarcan el 70% del espacio vital del planeta, donde alberga una impresionante riqueza de vida marina y ecosistemas, esenciales para la salud de la Tierra.
Las negociaciones en la ONU hacia un Tratado Global del Océano podrían abrir el camino para la protección de los océanos fuera de las fronteras nacionales, que cubren 230 millones de kilómetros cuadrados.
La alta mar engloba el 43% de la superficie de la Tierra y el 70% del espacio vital en el planeta, incluyendo tierra y mar. Estos enormes espacios albergan un complejo mundo marino, con una vida rica y diversa que nada tiene que envidiar a la de las aguas costeras y de la tierra.
La vida marina que habita este mundo es el motor de la bomba biológica del océano: captura el carbono en la superficie y lo almacena a gran profundidad. Sin este servicio esencial, nuestra atmósfera contendría un 50% más de dióxido de carbono y la temperatura del planeta sería tan alta que se volvería inhabitable.
La alta mar se enfrenta a la creciente explotación por parte de un puñado de naciones ricas. La pesca y la emergente industria minera en los fondos marinos se suman a amenazas más amplias como el cambio climático, la acidificación, la contaminación por plásticos y de otro tipo, etc.
Los santuarios marinos son una herramienta clave para proteger los hábitats y las especies, para reconstruir la biodiversidad oceánica, para ayudar a los ecosistemas oceánicos a recuperarse y para mantener los servicios ecosistémicos vitales.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) tiene la oportunidad de establecer reglas sólidas para crear y gobernar los santuarios marinos en alta mar con un instrumento internacional legalmente vinculante que permita la protección de la vida marina y los hábitats fuera de la jurisdicción nacional.
La comunidad científica pide que al menos el 30% de los océanos del mundo se declaren santuarios marinos para 2030. Este estudio muestra exactamente cómo se puede alcanzar este 30% para proteger toda la vida marina de alta mar.
El estudio se basa en datos biológicos, oceanográficos, biogeográficos y socioeconómicos, tales como la distribución de tiburones, ballenas, montes submarinos, las dorsales, fuentes hidrotermales, frentes oceánicos, afloramientos, las regiones biogeográficas, la presión pesquera industrial, la explotación minera, etc.
Esta red de protección aumenta la resiliencia ante un cambio ambiental y una incertidumbre mayores a través de una apuesta por la selección de los hábitats, una amplia cobertura para promover la conectividad y los refugios de último recurso y el uso de datos de la temperatura de la superficie del mar para identificar lugares que probablemente cambien más lentamente o se adapten más fácilmente ante el aumento de la temperatura.
Las áreas utilizadas intensivamente por las flotas pesqueras de alta mar se evitaron para reducir la posible interrupción de la actividad pesquera. Se propone una moratoria provisional sobre la minería de los fondos marinos para garantizar que las opciones se mantengan abiertas mientras se construye una red de protección.
Los hallazgos plasmados en este informe muestran que es completamente factible diseñar una red de áreas de alta mar protegidas en todo el planeta que sean representativas de la ecología para abordar la crisis que enfrentan nuestros océanos y permitir su recuperación.
La necesidad es inminente y los medios están disponibles. Lo único que se necesita es voluntad política. Fuente:La Nueva

 



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