Industria Naval

El transporte marítimo salvó la economía de los países

El transporte marítimo salvó la economía de los países

Paloma Loewenthal, presidenta de la Cámara de Armadores de Bandera Argentina, destacó que el modo fluvial y marítimo nunca detuvo la cadena de entregas de suministros e insumos

Por Agustín Barletti
En un mundo globalizado, la pandemia afectó a la mayoría de las economías de los países. El crecimiento previsto de aproximadamente 3%,se convirtió en una caída de entre 3% y 5%. En este escenario, el transporte uvial y marítimo resultó ser el salvador de las economías de todos los países porque nunca detuvo la cadena de entregas de suministros de insumos, equipos esenciales, y materias primas necesarias para que las empresas e industrias del mundo eviten parar completamente sus producciones. Un aporte no menor fue el suministro para sostener la actividad energética, en el terreno doméstico, industrial y de sanidad. También, en esta línea de acción se pueden sumar todos los puertos que hicieron posible la carga y descarga de las mercaderías, comprometiéndose los gobiernos a denominar al personal de los mismos como trabajos esenciales”. Este razonamiento pertenece a Paloma Loewenthal, presidenta de la Cámara de Armadores de Bandera Argentina (CARBA), quien participó de las III Jornadas de Transporte y Logística organizadas por Transport & Cargo y Globalports. La dirigente integró un panel dedicado a la logística marítima en la pos pandemia, en el que también estuvieron el presidente del Centro de Navegación Julio Delno y, desde Brasil, el responsable de la Costa Este de Sudamérica de Maersk, Roberto Rodrigues.
Como presidenta de CARBA la actividad actual de Paloma Loewenthal se centra en el tráfico fluvial por la hidrovía, y marítimo en el cabotaje argentino. También incursionó en el negocio marítimo internacional, operando exportaciones de aceros desde puertos argentinos hacia puertos en China, Irak, Irán, Argelia, Egipto, Brasil, Estados Unidos y Canadá entre otros “La pos pandemia nos dejará una realidad con economías debilitadas, en crisis, la gente con bolsillos muy flacos y muchos que habrán perdido sus empleos. No obstante, las economías van a volver a ponerse lentamente en marcha”, aseguró la presidenta de CARBA.

Paloma Loewenthal opinó que se va a necesitar “robustecerlas empresas y las fábricas, y consolidarlos stocks en base a recibir los insumos con el sistema just in time a n de conservar el capital productivo para que tenga una muy buena rotación. Es decir, será necesario un transporte marítimo y fluvial muy fuerte y en crecimiento ya que abastecer las necesidades de las fabricas requiere sostenerlo en base a tener una rotación muy grande de buques graneleros y porta contendores”. Tras destacar que los valores de los fletes subieron últimamente y no podrán reducirse tan fácilmente, Loewenthal resaltó que “el principal esfuerzo de las autoridades de los países debería concentrarse en analizar como bajar el costo de la logística de los insumos y materias primas necesarios para reactivar las economías. Esto significa verla forma de utilizar los métodos modernos que nos da la ciencia, cómo la digitalización de toda la documentación que se utiliza en cada paso que debe darla mercadería para llegar a su embarque”.
La Organización Marítima Internacional (OMI) ya se preocupó de ese tema con respecto a los buques y ha emitido un compendio que entro en vigor el 15 de marzo sobre facilitación y comercio electrónico entre los buques y las autoridades públicas de los países. El intercambio de datos operativos ayuda a facilitar la operación de lo que se llama buques justo a tiempo. Este tipo de ayuda permite a los buques optimizar su velocidad para que lleguen a su puerto de destino cuando su atraque esté listo para ellos con un resultado inmediato por el ahorro de energía y reducción de costos y emisiones. “El comportamiento del transporte marítimo sin duda va a direccionarse hacia las nuevas tecnologías y a energías con baja contaminación. Ya sabemos que la OMI también dicto normativas a cumplir hacia 2030, con buques eléctricos, sin tripulación, con herramientas que brinden seguridad y eficiencia en la navegación. Argentina no puede desconocer estos cambios, y requiere un mayor compromiso conjunto para insertarse. En la pos pandemia propiciemos colocar a la Argentina dentro del mundo con su transporte marítimo”, aseveró la presidenta de CARBA.
Loewenthal brindó una serie de datos sobre el desarrollo de la vía fluvial: “La hidrovía Paraguay/ Paraná y el Alto Paraná pueden aportar al transporte fluvial y marítimo aproximadamente 30 millones de toneladas al año de carga granel. Bolivia y Brasil tendrían que modernizar sus sistemas para la emisión de los certificados fito sanitarios de la soja, utilizando todos los métodos modernos que el mundo provee a los países en vías de desarrollo, con los sistemas de facilitación del comercio que recomienda la OMI, como el uso de los sistemas de digitalización. Bolivia también debería agilizar el despacho de los documentos de aduana utilizando sistemas de digitalización. Con respecto a los despachos desde Argentina, Loewenthal destacó que el gobierno anterior había puesto en práctica muchos trámites a distancia. Desde que comenzó la pandemia, se complementaron otros que estaban aún faltando y por tanto ahora gran parte de la documentación se tramita prácticamente on line. “En Europa todos estos pasos están muy aceitados porque llevan años procurando bajar costos y tiempos de transporte entre origen y destino, pero en los países en vías de desarrollo falta mucho para ser perfectos. Si necesitamos llegar al mundo con nuestras mercaderías en forma competitiva, es una obligación de los países estudiarla forma de bajar esos costos de logística mediante el uso de elementos modernos que el mundo provee como la digitalización de varios de los eslabones que debe recorrer la mercadería desde su origen hasta llegar a su embarque”, manifestó Paloma Loewenthal. Fuente: Transport & Cargo 





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