Transport & Cargo

La carga aérea viaja a todo galope

La carga aérea viaja a todo galope

Por Agustin Barletti //

En tiempos normales los caballos explican entre el 20% y el 25% de la facturación anual de Air France KLM Cargo desde Argentina.
La Argentina es uno de los principales exportadores de caballos de polo del mundo, no sólo por cuestiones genéticas y la experiencia en la cría, sino también por el entrenamiento que los animales reciben desde temprana edad. El savoir faire de nuestros polistas, que entrenan a los caballos para jugar, es definitivamente el valor agregado que el mundo del polo busca en nuestros caballos. Más de 300 clubes de polo funcionan en el país. Se exportan caballos de polo a Inglaterra, España, Italia, Francia y Estados Unidos. También viajan a Ecuador, donde se usan en la policía.
“Es un interesante mercado de exportación. Nosotros desde Argentina transportamos más de 1.000 caballos al año, aunque este año fue diferente debido a la pandemia”, dijo a Transport & Cargo Juan Burges, gerente comercial de Cargas Air France KLM Argentina, Paraguay y Uruguay.
La temporada de polo se extiende de marzo a junio/julio. Con este escenario de Covid-19 todo cambió, y los dos principales torneos que se disputan en Europa (Inglaterra y España) se jugaron con caballos que ya estaban allá, y como no hubo sponsors dejó de ser profesional y pasó a ser amateur.

“Eso redujo la cantidad de caballos a exportar. Además, tuvimos otra traba: como los caballos viajan con acompañantes profesionales (grooms o petiseros, en la jerga) éstos no podían entrar a Europa. A partir de julio, cuando se permitió el ingreso de ciudadanos argentinos con pasaporte europeo y empezamos a tener vuelos especiales de pasajeros todas las semanas, logramos destrabar esa situación. Traer a estos profesionales de regreso era otro problema, a partir de julio con la programación semanal de vuelos de KLM que pueden traer pasajeros con doble nacionalidad, pudimos ofrecer a los clientes repatriarlos para que puedan volver a hacer un nuevo vuelo. Desde julio a la fecha hemos transportado unos 110 caballos entre polo y endurance, algunos van a Ámsterdam y otros conectan a Medio Oriente porque están las carreras de larga duración, que es otro mercado nuevo que se abre. También solemos transportar caballos a Quito y a Miami”, destacó Burges.

Otro desafío logístico fue posicionar en Argentina los boxes (establos de aluminio especialmente diseñados para el transporte aéreo) donde viajan los caballos.
“Al principio, como traíamos tanto insumo médico, mascarillas, medicamentos que paga 10 veces el precio que el habitual, no teníamos espacio para traer desde Ámsterdam los boxes vacíos. A medida que Air France y KLM fueron agregando frecuencias de vuelos de pasajeros y carga hacia Buenos Aires, este problema se fue resolviendo ya que nuestros establos pueden plegarse y apilarse para de este modo poder ser transportados en las bodegas de los aviones de pasajeros”, señaló el directivo.
Los caballos de polo lideran el ranking en cantidad de animales exportados. Casi un 80% de son de este tipo.
Los animales provienen de diferentes lugares, la mayoría se cría en la provincia de Buenos Aires, aunque también pueden venir de Córdoba u otras provincias del centro del país. Con la debida anticipación, los caballos cumplen cuarentena y se les realizan análisis sanitarios conocidos como “sangrados” cuyos resultados son los que Senasa analizará para expedir los correspondientes certificados sanitarios, necesarios para la exportación y también para la importación en destino. Paralelamente también se tramitan los permisos de embarque correspondientes frente a Aduana, para que el día del vuelo tanto certificados sanitarios como documentos aduaneros estén en regla para la exportación. Senasa y Aduana en el aeropuerto de Ezeiza son los organismos que en última instancia autorizan el embarque.

Normalmente, los caballos no reciben sedante previo al embarque, y sus acompañantes llevan en el vuelo un kit médico que incluye tranquilizantes, pero estos son aplicados sólo en caso de necesidad, lo que no ocurre con frecuencia. Dentro de los establos suelen ponerse a disposición rollos de alfalfa, pero sobre todo se sigue de cerca la hidratación de los animales.
“Según nuestro reglamento de seguridad de vuelo, un acompañante puede atender hasta un máximo de 16 caballos de polo y hasta 9 caballos de otra naturaleza; entiéndase caballos de salto, de equitación, de carrera o endurance.
En tiempos de pre pandemia, gracias a la cantidad de asientos disponibles en el upper deck de nuestro Boeing 747- 400F, hemos podido transportar hasta 60 caballos por vuelo”, aseguró el gerente comercial de Cargas Air France KLM Argentina, Paraguay y Uruguay. Fuente: Transport & Cargo

 





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